El viejo dicho: "No puedes siempre tener lo que quieres" no es necesariamente verdad. Cuando te deleites "...en el Señor..."Él te concederá las peticiones de tu corazón". Pero normalmente, Él te hace esperar. Alguien dijo: "Esperar es un arte... Si puedes esperar durante dos años, puedes obtener algo que no podrías conseguir ahora por mucho que trabajes, por mucho dinero que inviertas o por mucho que te estrujes el cerebro". Hay cosas que no puedes alcanzar hoy pero que podrás obtener en el futuro. De manera que no tiene sentido que te vuelvas loco y que malgastes el tiempo intentando lograr algo que será mucho más fácil en su momento oportuno.
Santiago dijo: "...tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna". Dios permite que ocurran ciertas cosas en nuestras vidas para enseñarnos principios muy importantes como (a) desarrollar nuestras habilidades y formas de pensar; (b) mostrar compasión y controlar nuestras reacciones; (c) conservar nuestra fe cuando las cosas se ponen feas. Pablo escribió sobre la paciencia, la cual es el poder de soportar lo que venga con buen ánimo, y: "...gozosos en la esperanza , sufridos en la tribulación, constantes en la oración". Cuando pasas tiempo en la "sala de espera" del Señor, Él está cultivando cualidades en ti que simplemente no pueden desarrollarse de otro modo. En el momento que Él termine, te habrás vuelto más fuerte y más sabio, y tendrás la madurez necesaria para manejar lo que Él tiene en mente para ti. Así que, no dejes que el enemigo te ponga nervioso o dé nacimiento a circunstancias que te perturben. "Guarda silencio ante el Señor y espera en Él".
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