jueves, 25 de octubre de 2018

Cómo vencer a tu gigante

                                                   Cierto día un soldado fue llevado delante de Alejandro Magno acusado de desertar. Alejandro Magno le preguntó: '¿Cómo te llamas?' Cabizbajo, el soldado respondió: 'Alejandro'. El famoso estratega le agarró por los hombros y le dijo: 'Soldado, ¡o cambias de conducta o cambias de nombre!' Has sido llamado a vivir una vida digna de Aquel cuyo nombre llevas. Sea cual sea el gigante a quien te enfrentes: adicción, resentimiento, temor, lujuria, orgullo, envidia o ira, tienes que darte cuenta de lo siguiente:
                                                      1) No eres el único que pasa por eso. "...No habéis pasado por ninguna tentación que otros hayan tenido..." Goliat no siempre fue gigante; fue alimentado y nutrido hasta que llegó a serlo. Nuestros gigantes son por lo general pequeños pecados que pasamos por alto y que consentimos hasta que cobran vida propia y vuelven para atormentarnos.
                                                      2) No puedes vencer solo. Tu gigante te vencerá siempre que te acerques a él en tus propias fuerzas. David le enseñó a Goliat: "...Sel Señor es la batalla y Él os entregará en nuestras manos". Necesitas la ayuda divina para vencer  los viejos hábitos y dar paso a un comportamiento nuevo. Así que declara con Pablo: "Cristo... me fortalece". 
                                                      3) Tienes que confrontar tu gigante cara a cara. Dice la Biblia: "...Cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dió prisa y corrió...contra el filisteo". No trates de escapar, ni de llegar a un acuerdo con él, ni de excusarte, ni transijas. Obliga a tu gigante a salir a la luz  y no le dejes que vuelva a tu vida. Establece límites y rinde cuentas de tus actos a alguien. Dejas las malas compañías. Y por encima de todo, no veas a Dios a través del prisma de tu gigante sino a tu gigante por el prisma de Dios.   

miércoles, 24 de octubre de 2018

Saldrás sano y salvo de la tormenta

                                                   ¿Te encuentras en medio de una tormenta hoy? Entonces lee estas palabras: "Al llegar la noche, la barca estaba en medio del mar, y Él solo en tierra. Viéndolos remar con gran esfuerzo, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles. Viéndolo ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma y gritaron...Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: ¡Tened ánimo! Soy yo, no temáis. Subió a la barca con ellos, y se calmó el viento...". De este pasaje se desprenden cuatro enseñanzas:
                                                       1) Es en los momentos en que nos sentimos más separados de Dios cuando Él más nos enseña. Alguien dijo: 'En retrospectiva, me doy cuenta de que el desierto es parte del paisaje de la fe y tan necesario como la cima de la montaña. En la cima nos sentimos rebosantes de la presencia de Dios. En el desierto nos sentimos abrumados por su ausencia. Las dos cosas deberían llevarnos a ponernos de rodillas; una en total adoración, la otra en total dependencia'.
                                                       2) Dios no se manifiesta antes de tiempo. Por lo general aparece cuando la tormenta más arrecia, cuando piensas que ya no puedes aguantar más - pero siempre llega a tiempo.
                                                        3)Dios nos hace pasar por distintas tormentas y nos revela en cada una de ellas algo más de Sí mismo. Si no fuera por eso, habría aspectos de su carácter y de sus estrategias divinas que nunca entenderíamos.
                                                         4) La sola presencia de Dios debería bastarnos en cualquier tormenta. En el momento que se presenta y dice: "Soy yo", nuestros temores tendrían que disiparse.        

martes, 23 de octubre de 2018

El mejor camino para tu hijo (2)

                                                    Dices: '¡Es una niña tan obediente, pero su hermano se salta todas las reglas'! O bien: '¡Nuestro hijo mayor es muy organizado; el segundo,un desastre!' Cada niño ha sido creado único. El mayor reto de los padres es actuar de acuerdo a esa realidad. Miremos a las directrices de Dios en Proverbios 22-6.
                                                    1) "Instruye al niño". Los niños considerados, cariñosos, productivos y felices no resultan así sin más, son instruidos. Nuestra generación permisiva ha demostrado que  "...el muchacho consentido avergüenza a su madre" Los padres sabios eligen la dirección del niño, luego la mantienen con afirmación positiva y disciplina consecuente. Moldean la actitud y el comportamiento de su hijo de acuerdo a la Palabra de Dios. Al referirse a un niño de esta escritura, Salomón indica que antes de la edad adolescente, éste puede ser moldeado. Si no lo has hecho cuando era más pequeño, la tarea es dura, pero no imposible con la ayuda de Dios. 
                                                      2) "En su camino". ¿Has oído hablar de la educación de tipo "forzada"?  Consiste en intentar hacer de tu hijo algo, para lo que no está destinado. Meter estacas cuadradas en agujeros redondos va a provocar la rebeldía de esos niños con carácter, y la destrucción de la creatividad en los más dóciles. Este versículo en la Biblia aconseja instruir a un niño "respetando sus talentos o inclinaciones naturales". Conoce los talentos de tus hijos y dirígelos adecuadamente. Meter estacas cuadradas en agujeros cuadrados reduce la resistencia, invita a la cooperación y reconoce el destino ordenado por Dios de tu hijo. Cuando es su camino, y no el tuyo, se comprometerán a seguir en él.
                                                       3) "Y ni aún de viejo se apartará de él." Cuando están en el lugar que Dios dispuso para ellos, nadie necesita manipularlos, controlarlos o amenazarlos. Se aplican a ello, aceptan el reto, son creativos, se sienten realizados, felices y crecen dentro del agujero cuadrado que Dios creó para ellos. 
                                                 

lunes, 22 de octubre de 2018

El mejor camino para tu hijo

                                                    Dices: 'Eduqué a todos mis hijos de la misma manera, ¡por qué este es un problema?                                     1)¡Enhorabuena por haber acertado con tus otros hijos!. Ya has conseguido más que muchos.Una buena regla para la familia es: Ora por tus deficiencias, concéntrate en tus éxitos. No te obsesiones por uno de tus hijos, descuidando a los otros con tu tiempo y tus atenciones. Aunque no te salga de forma natural, disminuye la atención intensa que das al hijo problemático. Deja de tratar de "arreglar" a tus hijos, disfruta de todos ellos y verás como mejoran las cosas..                                                                                       2) Cada niño se desarrolla a un ritmo y manera diferentes. Algunos hijos problemáticos no son más que niños con un desarrollo tardío; dales el tiempo necesario.
                                                       3) La mayoría de las familias tienen "una oveja negra".Estos nos hacen sentir incómodos al no llevar una vida como los demás. Acepta lo que no te gusta de ellos hasta que, o bien Dios los cambie, o bien por medio de ellos enseñe a la familia a tener un amor maduro, incondicional y no controlador hacia ellos.
                                                       4) Como padre amoroso pero imperfecto, haces lo mejor para tus hijos, pero luego son ellos, y no tú, los que toman sus propias decisiones. Lo hijos del profeta Samuel "...no anduvieron ...por el camino de su padre, sino que se dejaron llevar por la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho". Claro que es muy embarazoso y decepcionante, pero a Samuel no se le acusa de haber fallado como padre, o espiritualmente. Samuel fue uno de los hombres mas santos que ha vivido, "practicó lo que predicó". Pero a la hora de la verdad, sus hijos tenían sus opciones y eligieron no seguir los pasos de su padre.
                                                       5) No importa lo disfuncional que sea tu hijo, para Dios lo que mas valor tiene son unos padres que responden con fe, no tratando de arreglar las cosas por sí mismos; con oración, no entrometiéndose; unos que se hacen a un lado y dejan que Él actúe.  

viernes, 19 de octubre de 2018

Dios te está mirando hoy

                                                 Un famoso filósofo cristiano perdió a su madre de niño. Él escribe acerca de un niñito cuya mamá también muere. Todas las noches se iba a la habitación de su papá y le pedía dormir con él. Sólo cuando el padre prometía dormir con la cara vuelta hacia él, el niño se sentía seguro y se podía dormir. Escribe este filósofo: "Podemos pretender vivir con un Dios que no nos habla, o al menos muchos de nosotros pensamos que es posible. Pero eso no es una vida completa y desde luego no es la vida que Dios quiere para nosotros, ni la vida abundante que Jesús vino a ofrecernos.
                                                   Moisés oró: "Que el Señor alce su rostro sobre ti y ponga en ti paz" ¿No es maravilloso saber que Dios nos vigila, guia y protege las 24 horas del día, todos los días? De hecho, la promesa más repetida en la Escritura no trata de nuestra salvación o del cielo; la promesa más frecuente en la Biblia es: "...Yo estaré contigo...". Es la misma que Dios hizo a Enoc, Noé, Abraham, Sara, Jacob, José, Moisés, María y Pablo. ¡Y es la promesa que les hizo seguir adelante! David dice: "Aunque ande por sombras de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo...". Dios les recordaba a su pueblo una y otra vez que estaba con ellos; por medio del Tabérnaculo, el Arca del Pacto, el maná del desierto y la nube de día y la columna de fuego de noche que iban delante de ellos. Hoy también te lo está recordando a ti: "No temas ni desmayes porque el Señor está contigo". Ten paz en este día.¡ el Señor te está mirando!.  

jueves, 18 de octubre de 2018

La verdad sobre los hermanos de David

                                                 Los siete hermanos de David estaban circuncidados, que era una señal de que pertenecían a Dios. Y sin embargo ninguno de ellos peleó contra Goliat.¿Por qué? Porque:
                                                  1) Dejaron que los temores de los que los rodeaban minaran su fe. El temor es contagioso; si lo escuchas durante un buen tiempo, acabarás infectándote. No es que tengas que aislarte del mundo, pero debes aislarte de sus influencias negativas. El escuchar a Goliat, debilitó a los hermanos de David. ¿A quién estás escuchando tú? Busca la opinión de Dios y edifica tu vida en base a ella. Deja que Su Palabras sea la que decida todo asunto.
                                                  2) No tenían un historial probado con Dios que les respaldara. En la vida no hay batallas insignificantes. Las pequeñas batallas nos equipan para las grandes y éstas determinan nuestro destino. El león que David mató de niño era grande, el oso aún mayor y Goliat mucho mayor. Pero David no se sintió intimidado. "El Señor..., que me ha librado de las garras del león y ...del oso, Él también me librará de manos de este filisteo". Apóyate en tus "momentos con Dios". Lo que creas en una situación de crisis, dependerá de las experiencias que hayas tenido con Dios anteriormente.
                                                   3) Tenían una apariencia externa que impresionaba pero no unos corazones que buscaban a Dios.Así que él les descalificó diciendo: "... porque el Señor no mira lo que mira el hombre,pues  el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón" La esencia espiritual de David se formó mientras observaba la creación y mediante la relación de éste con su Creador. "Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, Dios, el alma mia. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo". ¿Puede tu decir lo mismo?

miércoles, 17 de octubre de 2018

Aprende a tomar tiempo libre

                                                  ¿Estás cansado todo el tiempo? ¿Incluso después de haber dormido? ¿Sigues yendo al  médico pero este no te encuentra nada malo? Tal vez estés experimentando los síntomas de agotamiento. Períodos largos de actividad excesiva pueden causar cansancio, insomnio y estrés. Otras señales de agotamiento son llorar sin una razón aparente, enfadarse con facilidad, tener inseguridad, negativismo, irritabilidad, depresión, cinismo y resentimiento acerca de las bendiciones de otros. ¿Estás padeciendo de algunas de estas cosas?.
                                                    Una de las razones por las que Dios estableció el Sabat (día de descanso) fue para evitar que nos agotáramos. La ley del Sabat dice sencillamente que podemos trabajar seis días, pero que en el séptimos debemos descansar; y pasar tiempo adorando a Dios y teniendo comunión con su pueblo y teniendo comunión con su pueblo. Hasta el mismo día Dios descansó después de seis días de trabajo. Ahora bien, puesto que Dios no se cansa, lo que hace aquí es darnos un ejemplo claro para seguir. En el Antiguo Testamento la tierra tenía que descansar después de seis años. En el séptimo año no se podía sembrar ni cosechar. Durante ese período de descanso, todo se recuperaba y se preparaba para la producción futura.
                                                      Alegamos que no podemos permitirnos tomar tiempo libre. ¡Pero la verdad es que no podemos permitirnos NO tomarlo!. Dirás: 'Pero nunca acabaría nada si hiciera eso?. En ese caso, estás demasiado ocupado y algo tiene que cambiar en tu vida. Si estás demasiado ocupado para obedecer los mandamientos de Dios, e incluso seguir su ejemplo, pagarás el precio. Lo que siembras, recoges. Si siembras estrés continuo, sin descanso para contrarrestarlo, recogerás los resultados en tu cuerpo , tu mente, tus emociones, tu salud y tus relaciones. Por lo tanto, ¡reorganiza ru escala de prioridades y aprende a tomarte un tiempo libre!.