jueves, 17 de octubre de 2019
Descubre la visión para tu vida
Nadie te puede dar una visión para la vida, pero si puedes descubrirla siguiendo las siguientes pautas: 1) Mira en tu interior. ¿Qué es lo que te conmueve? ¿Qué te emociona? Pablo dijo: "...Anunciar el evangelio....para mí, más que un trabajo es una necesidad..." 2) Mira hacia atrás. ¿Qué lecciones te ha enseñado la vida? La experiencia nos proporciona el entendimiento necesario para cumplir nuestro destino. ¿Qué enseñanzas del pasado son válidas para el futuro? 3) Mira a tu alrededor. Dios nunca nos llama en solitario. Moisés necesitó setenta ancianos. Jesús escogió doce discípulos. Pablo habló de sus colaboradores. Para cumplir tu destino deberás de rodearte de personas idóneas. 4) Mira hacia adelante. Alguien dijo:" Hay algo peor que ser ciego; tener vista pero no visión" ¿Qué ves con los ojos de la fe? Decía San Agustín: La fe es creer en lo que no vemos, y la recompensa de la fe es llegar a ver lo que creemos." 5) Mira a tu lado. ¿Con qué recursos cuentas, por ejemplo: libros cedés, conferencias, consejeros? Si tu visión no es mayor que ti mismo, entonces no es de Dios. Y cuanto más amplia sea la visión, más recursos vas a necesitar. 6) Mira hacía arriba. Jeremías escribió: "...Hablan visión de su propio corazón, no de la boca del Señor" Hemos sido llamados "conforme a su propósito", no conforme a la necesidad del momento, o al hecho de que se ha abierto una puerta, o a que nuestro talento va a ser apreciado y recompensado. Tu visión tiene que cumplir el destino que Dios ha preparado para tí, no ninguna otra cosa. ¿Necesitas identificar tu visión, o resucitarla, o tal vez volver a encaminarte en ella?.
miércoles, 16 de octubre de 2019
"Levántate y vuelve a ir"
El profeta Elías dijo al rey Acab que la sequía había llegado a su fin y que se acercaban las lluvias. Luego Elías dijo a su criado: "Sube ahora y mira hacia el mar"; así que este subió, miró y dijo: "No hay nada". y siete veces el profeta le dijo: "Vuelve a mirar" Después de la séptima vez dijo: "Veo una pequeña nube como la palma de la mano de un hombre, que sube del mar"; Entonces Elías le pidió: "Ve y dile a Acab: Unce tu carro y desciende, para que la lluvia no te lo impida. Entretanto, aconteció que los cielos se oscurecieron con nubes y viento, y hubo un gran aguacero". Fijate en que Elías dijo siete veces: "Levantate y vuelve a ir". ¡Tienes que persistir! Si no lo haces, te perderás lo que Dios tiene para ti. Además si no reconoces los pequeños milagros, que son "como la palma de la mano de un hombre" y te regocijas en ellos, no llegarás a ver los más grandes, los que son fundamentales para tu futuro.
Una corredora tenía que completar un maratón de 26 millas en menos de dos horas y 45 minutos para poder clasificarse para los Juegos Olímpicos. Llegó casi al final en 2 horas 43 minutos, faltándole dos minutos. A poco más de 100 metros de la meta , tropezó y se cayó. Aturdida se quedó en el suelo durante 20 segundos. El público le gritaba: '¡Levántate!'. Los segundo pasaban, ya faltaba menos de un minuto. Ella se levantó con dificultad y comenzó a andar. Cuando faltaban cinco metros para la meta y diez segundo para recorrerlos, se volvió a caer. El público siguió animándola y la atleta cruzó la meta gateando. ¿Cuál fué su marca? ¡2 horas 44 minutos,57 segundos! La palabra para ti hoy es: "Levántate y vuelve a ir".
Una corredora tenía que completar un maratón de 26 millas en menos de dos horas y 45 minutos para poder clasificarse para los Juegos Olímpicos. Llegó casi al final en 2 horas 43 minutos, faltándole dos minutos. A poco más de 100 metros de la meta , tropezó y se cayó. Aturdida se quedó en el suelo durante 20 segundos. El público le gritaba: '¡Levántate!'. Los segundo pasaban, ya faltaba menos de un minuto. Ella se levantó con dificultad y comenzó a andar. Cuando faltaban cinco metros para la meta y diez segundo para recorrerlos, se volvió a caer. El público siguió animándola y la atleta cruzó la meta gateando. ¿Cuál fué su marca? ¡2 horas 44 minutos,57 segundos! La palabra para ti hoy es: "Levántate y vuelve a ir".
martes, 15 de octubre de 2019
El cielo es tu hogar
Cuando se es joven, el cielo no nos atrae mucho. Tenemos demasiados sueños por delante, como enamorarnos, casarnos, tener hijos, una carrera, etc. El envejecimiento es la manera divina de hacernos pensar en el hogar celestial. ¿Y que hay de la muerte? Los cristianos no mueren; son plantados. Escribe Pablo: "Así también sucede con la resurrección de los muertos...se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción...se siembra en debilidad, resucitará en poder". Alguien escribe: "El mundo es pobre porque su tesoro está escondido en el cielo y todos los mapas del tesoro son de la tierra".
Se cuenta la historia de un periquito llamado Putsy. Se extravió y cuando nadie lo reclamó, la Sociedad de Protección de Animales se lo dió a Susana. Y en seguida se hicieron buenos amigos. Un día, el pájaro hizo algo increíble; colgado a los hombros de su nueva dueña le susurró al oído una dirección postal, con todos sus datos. Susana no daba crédito a sus oídos. Pero descubrió que la dirección existía y allá se dirigió. En la casa vivía John. '¿Tiene usted un periquito?' preguntó: 'Tenía uno, pero ya no, y lo echo mucho de menos.' Replicó el señor. Cuando vió a Putsy, no podía contener la alegría
'¿Le digo una cosa?' Se sabe hasta el número de teléfono' le dijo el hombre. Esta anécdota no es tan increíble como parece. Todos nosotros llevamos dentro una dirección. Dios "...ha puesto eternidad en el corazón del hombre..." En el fondo de nuestro corazón sabemos que todavía no hemos llegado a casa, por lo tanto debemos procurar no vivir como si ya estuviéramos allá. No, no hemos llegado aún, porque "nuestra ciudadanía está en los cielos...".
Se cuenta la historia de un periquito llamado Putsy. Se extravió y cuando nadie lo reclamó, la Sociedad de Protección de Animales se lo dió a Susana. Y en seguida se hicieron buenos amigos. Un día, el pájaro hizo algo increíble; colgado a los hombros de su nueva dueña le susurró al oído una dirección postal, con todos sus datos. Susana no daba crédito a sus oídos. Pero descubrió que la dirección existía y allá se dirigió. En la casa vivía John. '¿Tiene usted un periquito?' preguntó: 'Tenía uno, pero ya no, y lo echo mucho de menos.' Replicó el señor. Cuando vió a Putsy, no podía contener la alegría
'¿Le digo una cosa?' Se sabe hasta el número de teléfono' le dijo el hombre. Esta anécdota no es tan increíble como parece. Todos nosotros llevamos dentro una dirección. Dios "...ha puesto eternidad en el corazón del hombre..." En el fondo de nuestro corazón sabemos que todavía no hemos llegado a casa, por lo tanto debemos procurar no vivir como si ya estuviéramos allá. No, no hemos llegado aún, porque "nuestra ciudadanía está en los cielos...".
lunes, 14 de octubre de 2019
Con Dios hay certeza
Descifremos este versículo: "Ciertamente el bien y la misericordia" Las personas nos pueden decepcionar, pero la bondad y la misericordia de Dios son cosas seguras. "...del Padre...en el cual no hay mudanza ni sombra de variación" Nuestra devoción a Dios puede decaer, pero la suya hacia nosotros, nunca . " Si somos infieles, Él permanece fiel..." David dijo: "Quizás...probablemente...espero...tengo la corazonada", No, él dijo: "Ciertamente" y esa es una promesa a la que podemos aferrarnos. Me seguirán" Se parece a otra promesa que Dios hizo a su pueblo: "...Vendrán sobre ti y te alcanzarán todas estas bendiciones..." Fíjate en las palabras "seguirán", "vendrán", "alcanzarán" ¡No te puedes escapar de ellas!
La bondad y la misericordia de Dios siguieron a Jonás al fondo del mar, a Daniel al pozo de los leones y a Juan al exilio, donde vio el cielo abierto. Haz un alto en el camino y mira hacia atrás. Recuerda todos los embrollos de los que Dios te ha sacado, el caos del que te ha librado, las puertas que te ha abierto; ¿que ves en todo eso? Bendiciones que no mereces, de las que no puedes escapar y que son nuevas cada mañana. Con Dios ¡siempre hay certeza! "Todos los día de mi vida." Piensa en el futuro ¿Que ves? Días en casa llevando a una familia? ¿Días en un trabajo rutinario, con dificultades parea avanzar? ¿Días de soledad y enfermedad? ¿Días cuidando a un ser querido? ¿Días de lucha contra la depresión y la desilusión? "Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida...." La bondad para suplir todas nuestras necesidades y la misericordia para perdonar..
¡No vivirás ni un sólo día sin ellas!.
La bondad y la misericordia de Dios siguieron a Jonás al fondo del mar, a Daniel al pozo de los leones y a Juan al exilio, donde vio el cielo abierto. Haz un alto en el camino y mira hacia atrás. Recuerda todos los embrollos de los que Dios te ha sacado, el caos del que te ha librado, las puertas que te ha abierto; ¿que ves en todo eso? Bendiciones que no mereces, de las que no puedes escapar y que son nuevas cada mañana. Con Dios ¡siempre hay certeza! "Todos los día de mi vida." Piensa en el futuro ¿Que ves? Días en casa llevando a una familia? ¿Días en un trabajo rutinario, con dificultades parea avanzar? ¿Días de soledad y enfermedad? ¿Días cuidando a un ser querido? ¿Días de lucha contra la depresión y la desilusión? "Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida...." La bondad para suplir todas nuestras necesidades y la misericordia para perdonar..
¡No vivirás ni un sólo día sin ellas!.
sábado, 12 de octubre de 2019
"...Mi copa está rebosando..."
Pablo escribe: "...Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos..." ¡Nuestro Dios es un Dios de abundancia! En las Escrituras, la copa rebosante era un símbolo muy elocuente. Mientras tu copa estaba llena, eras bienvenido. Pero si se quedaba vacía, el anfitrión te estaba indicando que era hora de marcharse
Si de verdad disfrutaba de tu compañía, te seguía llenando la copa hasta que rebosaba y el líquido caía en la mesa. ¿Está tu copa rebosando en este día? Significa que eres bienvenido a la mesa de Dios, que tu lugar está reservado y nadie te lo puede quitar, y que tus necesidades serán suplidas en abundancia.
Alguien escribió: "Sea cual sea la clase de bendición de tu copa, seguro que va a rebosar. Con Dios siempre se te servirá el ternero más gordo, serás vestido con la mejor túnica, el gozo será indescriptible, la paz sobrepasará a todo entendimiento. Dios se caracteriza por su abundancia rebosante." Por consiguiente no debemos preocuparnos de cómo llegar a fin de mes, porque nuestra copa rebosa. Tomemos el ejemplo de la gracia: "...Cuanto más creció el pecado, mucho más derramó Dios sobre todos su gracia y su perdón". Abundar significa tener un excedente. La copa que Dios nos dá está sobrada de misericordia. ¿Temes que se vaya a vaciar? ¿o que vaya a expirar la garantía? ¿o que tus errores sean demasiado grandes?. ¡En absoluto! Antes de ser cristiano, Pablo iba por ahí, persiguiendo y matando a los cristianos. Y sin embargo escribió: "...La gracia de nuestro Señor se derramó sobre mí con abundancia..." Cualquiera que sea tu necesidad hoy, Dios la puede suplir abundantemente. Por lo tanto, pídele, creyendo que te será propicio.
Si de verdad disfrutaba de tu compañía, te seguía llenando la copa hasta que rebosaba y el líquido caía en la mesa. ¿Está tu copa rebosando en este día? Significa que eres bienvenido a la mesa de Dios, que tu lugar está reservado y nadie te lo puede quitar, y que tus necesidades serán suplidas en abundancia.
Alguien escribió: "Sea cual sea la clase de bendición de tu copa, seguro que va a rebosar. Con Dios siempre se te servirá el ternero más gordo, serás vestido con la mejor túnica, el gozo será indescriptible, la paz sobrepasará a todo entendimiento. Dios se caracteriza por su abundancia rebosante." Por consiguiente no debemos preocuparnos de cómo llegar a fin de mes, porque nuestra copa rebosa. Tomemos el ejemplo de la gracia: "...Cuanto más creció el pecado, mucho más derramó Dios sobre todos su gracia y su perdón". Abundar significa tener un excedente. La copa que Dios nos dá está sobrada de misericordia. ¿Temes que se vaya a vaciar? ¿o que vaya a expirar la garantía? ¿o que tus errores sean demasiado grandes?. ¡En absoluto! Antes de ser cristiano, Pablo iba por ahí, persiguiendo y matando a los cristianos. Y sin embargo escribió: "...La gracia de nuestro Señor se derramó sobre mí con abundancia..." Cualquiera que sea tu necesidad hoy, Dios la puede suplir abundantemente. Por lo tanto, pídele, creyendo que te será propicio.
viernes, 11 de octubre de 2019
Aceite fresco
El pastor unta las ovejas con aceite por dos motivos: Primero, para repeler los insectos. Si éstos depositan sus huevos en la fina membrana de la nariz de las ovejas, éstas se pueden enloquecer; las hembras dejan de dar leche y los corderitos no crecen. Por eso el pastor unta a sus animales con un repelente aceitoso que mantiene al enemigo alejado y el rebaño en paz. Segundo, para sanar heridas. La mayoría de las heridas resultan del diario vivir del rebaño. El pastor inspecciona a sus ovejas regularmente porque no quieren que las pequeñas heridas lleguen a infectarse. Si las circunstancias re están enloqueciendo, o estás herido, como consecuencia del diario vivir con el rebaño, acude al Pastor. Antes de buscar a nadie, vete a Dios porque "Él sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas" . Luego póstrate delante de Él. Para que la oveja sea untada con aceite, debe agachar la cabeza y dejar que el pastor se lo ponga. Humíllate, clama al Señor. "¿Y acaso Dios no harás justicia a sus escogidos, que claman a Él día y noche? ¿Se tardará en responderles? David escribe: "...Seré ungido con aceite fresco". El aceite de ayer está contaminado con la basura y el polvo del camino, por lo tanto tienes que acudir a Dios a diario y pedirle que te fortalezca con su Espíritu. La oveja desconoce cómo se producen los efectos curativos del aceite, pero no es necesaria esa información .Lo único que debe saber es que algo sucede en la presencia de su pastor que no ocurre en ningún otros sitio.
jueves, 10 de octubre de 2019
Victoria sobre el enemigo
Para proteger a las ovejas, el pastor debe estar siempre vigilante, porque existe una pequeña culebra, la víbora, que puede salir de repente de su hoyo, picar a las ovejas y matarlas. ¡Y eso es lo que el Señor ha hecho por nosotros!. Se ha encargado de aplastar a Satanás, la serpiente antigua, y nos ha preparado " un banquete en presencia de nuestros enemigos" Ha hecho por nosotros lo que hizo por Pedro después de que este lo negara tres veces:invitarnos a tener comunión con Él. Después de la resurrección , dijo: "...Decid a sus discípulos, --y a Pedro-- que él va delante de vosotros a Galilea..." El que más había fallado fue al que Jesús mencionó por nombre. Cuando Pedro llegó a la orilla del lago aquella mañana se encontraba cansado y acongojado; pero allí había una fogata, la comida estaba preparada y Jesús dijo: "...Venid, comed..." ¿Has caído muy bajo? Jesús te invita a que vengas, seas alimentado, sanado, y a que se restaure tu relación con Él. Sin embargo, hay una advertencia: Pedro nunca creyó que iba a caer, pero lo hizo. Y a ti también te puede suceder. En palabras de San Agustín: 'El diablo es como un perro rabioso que está encadenado. No puede tocarnos mientras estemos fuera de su alcance, pero si entramos en su círculo, nos expondremos a ser dañados y heridos.' ¡El enemigo es más fuerte que tú! Pero Dios te ha dado la estrategia para vencerlo: "Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros!
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