Las hijas de Zelofehad nos enseñan que: 1) Debemos estar dispuestos a hacer algo para cambiar la situación. La queja no consigue nada, aparte de deprimirnos más. Millones de personas entraron en la Tierra Prometida por lo que es seguro que otras mujeres estaban en la misma situación . Pero no cambió nada hasta que estas cinco jóvenes decidieron tomar cartas en el asunto y negarse a aceptar el status quo . Tuvieron que ser valientes, ya que presentarse delante de Moisés era como apelar al Tribunal Supremo. Encuentras soluciones cuando decides atacar tus problemas y hacer algo al respecto. 2) Debes tener claro lo que quieres conseguir. ¿Qué esperas que ocurra o deje de ocurrir? Cuando no sabes a donde te diriges cualquier camino parecerá bueno: hay que definir una meta y tenerla presente.
Estas mujeres estaban seguras de que tenían derecho a la mismas bendición que los miembros varones de la familia. Y no se conformaron con menos. El desenlace fue que Dios les concedió su deseo. Él hará lo mismo por ti. "No nos cansemos, pues de hacer el bien, porque a su tiempo segaremos si no desmayamos. 3) No se desanimaron por las opiniones, la legislación o las tradiciones contrarias a sus intereses. Según la ley de Moisés las mujeres ni siquiera eran contadas como parte de la congregación . ¿Te imaginas la condición de la iglesia hoy en día si todavía esa política siguiera vigente? Muchas veces en la Biblia, Dios alteró "la norma" en respuesta a una fe osada y cambió el destino de los individuos en cuestión. Lo que hizo por ellos también lo puede hacer por ti.
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