Una promesa maravillosa que nos da la Palabra de Dios es : "Dios me enseño a consolar a los que están afligidos y cansados. Me despierta todas las mañanas para que reciba sus enseñanzas.....Dios me enseñó a obedecer, y no he sido rebelde ni desobediente". Isaías afirmó que Dios lo despertaba cada mañana y le indicaba lo que había de hacer ese día y lo que debía decir a otros. No se trataba de una ocasión aislada y única , sino que ocurría "todas las mañanas". ¿Te imaginas lo distinto que discurriría tu día si dedicaras el tiempo necesario a escuchar a Dios antes de salir de la cama?
En el pasaje de arriba aparece la palabra "enseñanzas" . Dios te puede enseñar qué decir y hacer antes de enfrentar una situación determinada. Él dice que es " el Señor tu Dios, que te enseña a lo que te conviene, que te guía por el camino que debes andar". ¡Esto si que es un incentivo extra en la vida y una ventaja frente a la competencia! Y aquí viene lo mejor: aún si no prestas oído, o no estás donde deberías en el ámbito espiritual o no tienes mucha experiencia en estos asuntos. Dios colaborará contigo "todas las mañanas" hasta que sepas reconocer Su voz y responder a ella. No tiene por qué extrañarte. Después de todo, eso mismo hacen los buenos padres con sus hijos cuando quieren que crezcan, maduren y disfruten de lo mejor de la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario