sábado, 15 de febrero de 2025

¡ Santo, Santo, Santo !

                                                    Cuando Isaías vio a Dios escribió: "Vi yo al Señor sobre un  trono alto y sublime , y sus faldas llenaban el Templo. Por encima de Él había serafines . Cada uno tenía seis alas: con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces diciendo: ¡Santo, Santo, el Señor de los ejércitos! ¡ Toda la Tierra está llena de Su gloria!'.......Y voló hacía mi uno de los serafines, trayendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas. Tocando con él sobre mi boca. dijo:'.....Esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa y limpio tu pecado '- Después oí la voz del Señor , que decía : ¿ A quién enviaré y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: 'Heme aquí, envíame a mi ' Y dijo: 'Anda y dile a este pueblo..." . 

                                                     Ahora bien, este pasaje no pretende que tu mente divague en imágenes macabras, ni tampoco que pongas en duda tu posición  legítima de hijo redimido de Dios. Isaías era el profeta mayor de la nación y Dios le había asignado una tarea. Pero antes de poder emprenderla, le fue  necesario reconocer el estado de su corazón y dejar que Dios lo cambiara. Es necesario que tú hagas ñp mismo ahora,

No hay comentarios:

Publicar un comentario