La Biblia nos relata: "El criado que servía al varón de Dios se levantó de mañana y salió. Al ver que el ejército tenía sitiada la ciudad, con gente de a caballo y carros, dijo a Eliseo . ¡Ah, señor mío! ¿ Que haremos ? Eliseo respondió: No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. Y oró Eliseo diciendo: Te ruego, Señor, que abras sus ojos para que vea . El Señor abrió entonces los ojos del criado, y este vio que el monte estaba lleno de gente a caballo y de carros de fuego alrededor de Eliseo". El siervo de Dios vio ángeles por el poder de Dios .Y Él también puede ayudarte para que veas como interviene en la situación que estás viviendo. Nunca prometió evitarnos todas las dificultades, pero si cambiar la forma en que las percibimos.
Tras hacer una lista de todas las vicisitudes que había pasado, Pablo añade: "Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó" Nos gustaría que la preposición fuera otra, y que en lugar de decir "en todas estas cosas", pero el apóstol fue claro: "en todas estas cosas". La solución, pues, no radica en evitar los problemas sino en cambiar la forma cómo los vemos, Dios pregunta: "¿Quién da la vista al ciego?" Y la respuesta es "....No soy yo, el Señor?" Dios hizo que el criado de Eliseo viera un ejército de ángeles, que Jacob viera una escalera que llegaba hasta el cielo, y que Saulo de Tarso viera a Jesús en el camino de Damasco. Un ciego dijo a Jesús: "....Quiero ver...." y salió de allí con la vista restaurada. Pídele a Dios hoy que puedas ver su mano en la situación que estás viviendo.
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