La Biblia nos relata: "Ezequías tomó la carta de manos de los embajadores. Después de leerla, subió a la casa de Jehová y la extendió delante de Jehová. Entonces oró Ezequías delante del Señor diciendo: Señor, Dios de Israel,que moras entre los querubines , sólo tú eres Dios.....Tú hiciste el cielo y la Tierra . Inclina, Señor tu oído y oye; abre, Señor, tus ojos y mira ....Dios nuestro sálvanos , te ruego, de tus manos, para que todos sepan los reinos de la tierra que sólo tú Señor eres Dios". Ezequías se encontraba en una situación desesperada. Contra él se estaba alistando un ejército de 180.000 soldados dispuestos a aniquilarlo. Pero como respuesta a su oración, Dios envió un ángel y acabó con cada uno de sus enemigos.
A veces recibimos malas noticias por carta, correo electrónico o por una llamada telefónica. A veces las malas noticias llegan con el chirrido de las ruedas de un automóvil y el ruido de cristales rotos, o vienen con un bulto en el pecho, o con un juicio, o un despido laboral. Las malas noticias no respetan la clase social, ni el sexo o la edad. Todos la recibimos alguna vez. ¿Qué deberías hacer cuandso te enfrentas a un problema que no puedes resolver, ni evadir? Haz lo qaue hizo Ezequías , llévaselo en oración al Señor. "Extiéndelo" delante de Él. Pero acude a Él primero, no como último recurso. Si lo haces, lo estarás honrando como "Señor" de la situación y Él responderá. La promesa de Dios es :"Me invocará y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y lo glorificaré".
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