Puedes tener éxito en tu vida y aun así sentir un vacío. Salomón es una prueba de ello. Fue el hombre con más riquezas del mundo, y uno de los mas famosos. Sin embargo comenzó el libro de Eclesiastés con estas palabras "Todo es vanidad". Salomón se dio cuenta de que una vida plena solo se puede construir sobre dos cosas: Las relaciones y el propósito. La primera y principal relación que debes establecer es con Dios. Una vez la tengas, descubrirás el propósito de tu vida y experimentarás un gozo y una plenitud sin límites. Los expertos en temas de superación personal nos dicen: "Mira en tu interior y encontrarás la clave". ¿Pero cómo se puede descubrir el sentido de la vida simplemente examinándola? ¡Eso es como querer descubrirlo , por ejemplo, recorriendo el Camino de Santiago! .
No funciona, puesto que " en Cristo descubrimos quienes somos y para qué vivimos. Mucho antes de que escucháramos de Cristo y tuviéramos esperanza. Él nos vio y nos creó para una vida victoriosa, parte de su propósito general en el que trabaja en todo y para todos". El propósito de tu vida ya ha sido establecido por la mente mas grande y el corazón más bondadoso del universo: la mente y el corazón de Dios. Quizás pienses : 'Pero las cosas no m están yendo muy bien ahora mismo' Todos pasamos etapas así, pero hay una promesa a la que te puedes aferrar: "Él hace que todas las cosas resulten de acuerdo a su plan". Dios conoce "el texto" de tu vida. Sólo tienes que orar y Él te lo revelará.
No hay comentarios:
Publicar un comentario