La historia de la Biblia es una de cambios. Desde "Génesis" el libro de los "comienzos" , hasta Apocalipsis, donde Dios dice: "....Yo hago nuevas todas las cosas ." Cualquiera que sea tu situación de hoy, es posible que se produzcan cambios, gracias a Él. No importa las veces que te hayas arrepentido, confesado tus pecados y tratado de dar un giro; Dios puede cambiar lo que tu no puedes--y hacer que eso perdure . Para ello necesitas entender ciertos principios: 1) Para dar un giro a tu vida , no necesitas cambiar a nadie. Solemos decir 'Sería mucho más feliz si él....' o 'Nada va a mejorar hasta que ella....' Pensar de ese modo hace que te centres en el problema y no en la solución , que no percibas las alternativas realistas y que te deprimas "....Que cada cual examine su propia conducta ....Que cada uno cargue con su responsabilidad". En lugar de procurar cambiar a los demás, algo que solo produce resistencia y resentimiento. Deja que Dios te muestre lo que tú necesitas hacer diferente para manejar el problema. Cuando dejas de hacer lo que no da resultado y optas por una reacción diferente ante el problema, a menudo los demás cambian automáticamente. 2) El verdadero cambio comienza cuando retomas tu relación con Dios. La amargura y la frustración por culpa de los problemas solo resultan en distanciamiento de Dios, haciendo que manejes los asuntos con tus propias fuerzas. El sometimiento a Él te trasforma de forma profunda , al enfrentar aspectos de tu vida como el orgullo, la envidia, el resentimiento, el temor, la falta de honradez, etc. todas ellas características de cambios superficiales. "Examinemos nuestra conducta , busquemos al Señor y volvamos a Él". Cuando nuestras vidas están sometidas a Dios, somos más sinceros, nos conocemos mejor a nosotros mismos y percibimos las cosas de manera más realista; respetamos a los demás y estamos listos para ser los agentes de cambio de Dios.
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