Recuperarse de un divorcio y aprender a vivir de nuevo lleva tiempo. Por eso ten paciencia. Seguramente atravesarás las mismas etapas que si se tratara del duelo: 1) La negación. Tratarás de pasar por alto o minimizar lo ocurrido con la esperanza de que desaparezca. Temes la confrontación y te niegas a enfrentarla. No buscas la ayuda de un profesional porque crees que "al final todo se arreglará" 2) El enojo. Al rechazarte alguien, tu autoestima se ve afectada y reaccionas de mala manera. Te expresas despiadadamente y sin prestar atención a tus palabras, debido al caos emocional que sientes, diciendo cosas como: ¡Bien! ¡Me alegro de que esto se haya acabado! ¡Espérate y verás como encuentro a alguien que me quiera y me aprecie de verdad!'. 3) La negociación. Tras darte cuenta de que el enojo solo te arrebata la alegría y agrava la situación, decides buscar una solución o arreglo. Y cuando no funciona, pasas a la siguiente fase. 4) La depresión. Esta te embiste en los momentos más inoportunos: cumpleaños, vacaciones y aniversarios. Brota cuando ves "vuestra" película favorita en televisión , o vas a restaurantes que te traen recuerdos que ahora te deprimen. A las dos de la madrugada estás en vela y no logras conciliar el sueño. La depresión suele ser la consecuencia de una introspección, porque no es posible pensar mal y sentirse bien otra vez. ¿Qué hacer entonces? Aprender a disciplinar los pensamientos, marcarse nuevas metas en la vida y concentrarse en ayudar a alguien. Cuando Job oró por sus amigos. Dios lo sanó y le restituyó sus riquezas. Y Él también restaurará las tuyas, así que sigue confiando en Él y no desmayes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario