Examinemos las últimas tres etapas de la recuperación tras un divorcio: 5) La aceptación. Si, es posible la aceptación, y llega en su debido momento. En ocasiones puedes sentir una punzada de culpa por no estar ya deprimido y triste. ¿Qué sucede? Que has dejado de luchar. La guerra interior se ha calmado y has empezado a tener paz, la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento humano. 6) La esperanza. "Aún cuando no había motivos para tener esperanza, Abraham siguió teniendo esperanza....De hecho su fe se fortaleció aún más y así le dio la gloria a Dios. Abraham estaba plenamente convencido de que Dios es poderoso para cumplir todo lo que promete". Algo dentro de ti surge y dice: 'Volveré a vivir y volveré a amar. Mi vida no se ha acabado'- Ahí es cuando redescubres el propósito, entablas nuevas amistades y empiezas a fortalecerte. Emocionalmente maduras rápido y eso se convierte en una ventaja.
7) La realización personal. Igual que David dirás: "No moriré sino que viviré para contarlo que hizo el Señor". Ya se trate de una nueva relación, de otro trabajo o de algún logro, Dios se ocupará de que te puedas sentir realizado. Es el punto en que no se oyen quejas porque ya no necesitas revivir recuerdos del pasado relacionados con fracasos o traiciones. El Dios que dijo: "Yo hago todo nuevo"te está dando un nuevo futuro y tú no vas a intercambiarlo por el dolor pasado.
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