Cuando Jesús fue bautizado, la Biblia dice que "mientras oraba.....el Espíritu Santo bajó sobre Él....entonces se oyó una voz del cielo que decía: 'Tú eres mi hijo amado, estoy muy complacido contigo". Después de la crucifixión, los discípulos "....estaban constantemente unidos en oración... y "tembló el lugar...; donde todos fueron llenos del Espíritu Santo y proclamaban la Palabra de Dios sin temor alguno". Es cierto que la oración puede ser trabajo duro, pero nuestros momentos más enriquecedores ocurrirán gracias al tiempo pasado de rodillas. Dios usa la oración para llevar a cabo cosas que no hubieran sucedido de ninguna otra forma .
Alguien comenta: "Cuando oramos, nuestra atención se centran en Dios y estamos más receptivos para encaminar nuestra vida hacia Su voluntad. ¡Él no nos va a llenar de Su poder si salimos corriendo a nuestros siguientes compromisos! Su Espíritu no nos fortalecerá si no hacemos caso a lo que nos dice. Él exige toda nuestra atención....Jesús les dijo a sus discípulos que debían orar siempr, sin desanimarse. Si te comprometes a pasar tiempo orando, Dios actuará en tu vida de la misma forma que lo hizo con Jesús y sus discípulos....No fueron las oraciones fervientes de ellos el día de Pentecostés las que provocaron el derramar del Espíritu Santo: pero esa oración los preparó para participar en el poderoso plan que Dios ya había dispuesto".
La Biblia relata: "Muy de madrugada.....Jesús se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar". Además, antes de escoger a sus discípulos, Él pasó toda la noche en oración a Dios". Si le llevó a Jesús toda una noche en oración para conocer la voluntad del Padre. ¿Qué te hace pensar que tú podrás conocerla en unos minutos apresurados?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario