viernes, 11 de abril de 2025

Entender a ese niño diferente

                                  ¿Recuerdas aquel típico "payaso de la clase"? Podía hacer que cualquiera se partiera de risa en el momento mas inoportuno: Los profesores no podían controlarlo, les hacía pasar vergüenza a sus padres y era un auténtico placer para otros niños que quería distraerse de las aburridas clases. Probablemente los profesores se pregunten si la Dirección de Educación les asigna a cada clase al menos a uno de estos payasos para que se ganen cada euro de su salario. Estos pequeños expertos en causar molestias normalmente son varones. A menudo tienen problemas de lectura o de otro tipo, son de pequeña estatura, aunque no siempre, y hacen lo que sea por provocar la risa. Los padres y profesores quizás no reconozcan  que detrás de ese comportamiento revoltoso se esconde el dolor de la inferioridad. El humor es la clásica respuesta a los sentimientos de baja autoestima. Esto explica por qué muchos de los humoristas mas famosos tuvieron una infancia dolorosa.   

                                  Unos padres que se divorciaron  cuando su hijos tenía siete años y este solía llorar cuando los demás niños lo dejaban de lado y se burlaban del él por no tener padre. Una humorista a menudo bromeaba sobre su escaso atractivo de niña. Decía que se parecía tanto a un "perro" que su padre tuvo que arrojarle un hueso de camino al altar para que se casara. Estos personajes que fueron famosos cómicos tuvieron su preparación durante la niñez y usaron el humor   como un mecanismo de defensa. De la misma manera les ocurre a los payasos de la clase, quienes hacen bromas de todo tipo para ocukltar sus luchas internas. Esta reflexión debería ayudarte a conocer sus necesidades y tratarlos de forma más afectiva. "Concede, pues, a tu siervo un corazón  que entienda" es la oración que cada padre y profesor debería hacer.

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