Muchos cristianos piensan que Dios estás esperando la ocasión de caérseles encima a causa de sus fallos ; y una mentalidad errónea da como consecuencia una forma de vivir errónea. Cuando consideras a Dios de esta manera lo único que puedes esperar es vivir en constante temor, inseguridad y ansiedad por tus pecados y luchas. En este día toma la decisión de dejar de mirarte tanto el ombligo y de mirar a Jesús, porque ya te ha justificado por Su sangre. Cuanto más contemplas a Jesús, más será trasformado a Su imagen. "....(al) Señor estamos siendo trasformados en la misma imagen...como por...el Espíritu".
Poner tus ojos en Jesús te lleva a una mayor manifestación de santidad. Muchos creemos que tenemos que hacer más cosas para ser más santos y aceptados por Dios. Al centrarte en Jesús y entender Su amor, Su perdón, Su abundante gracia y el regalo de justicia comprado para ti por Su sangre, enfrentas la vida cristiana de otra manera y eres trasformado ---de dentro para afuera---. La santidad se desprende de centrarte en Jesús, no en ti mismo . No se trata de un cambio de comportamiento exterior, es un cambio interno sostenido por un corazón que ha sido tocado por la gracia de Dios y por una conciencia emancipada que ha sido liberada de la culpa y la condenación. La consecuencia es que empiezas a caminar en victoria en lugar de en derrota. Y esa es la vida que Dios quiere que disfrutes a partir de hoy.
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