sábado, 5 de abril de 2025

La regla de oro (2)

                                         En su libro  "Corramos como los gigantes" el escritor narra acerca de un nuevo pastor que presentó a la congregación  las siguientes ocho reglas: 1)  Si tienes algún problema conmigo, ven a verme en privado. Yo haré lo mismo contigo. 2) Si alguien tiene un problema conmigo y acude a ti, envíamelo a mi. Yo haré lo mismo. 3) Si alguien no quiere venir a mi, dile "vamos a verlo juntos". Yo haré lo mismo. 4) Ten cuidado con la forma de interpretarme, prefiero hacerlo yo, ya que es muy fácil malinterpretar las intenciones. Yo también tendré cuidado de como percibo las tuyas. 5) Si algo es confidencial, no lo digas. Si alguno de vosotros viene a verme en confidencia, no diré nada a nadie, a menos que alguien esté en peligro de dañarse a sí mismo o a otros o se haya abusado física o sexualmente de un niño. 6) No leo las cartas que no están firmadas. 7) Yo no manipulo a nadie, ni nadie me manipula a mi. No dejes que los demás te manipulen ni que intenten manipularme utilizándote a ti. 8) Si no estás seguro de algo dímelo. Si te puedo contestar sin tergiversar las cosas o romper la confidencialidad, lo haré. 

                                         Estas ocho reglas se pueden resumir en una frase: "Haz a los demás todo lo que quieras que te hagan a ti" . Los matrimonios sólidos, las buenas relaciones de negocios  y las buenas amistades se basan en una regla de oro que Je3sús nos dio. Consideremos esto: "Absteneos  de toda clase de mal" . Si alguien piensa que te estás aprovechando de él, aún después de explicarles tus intenciones, es posible que tengas que replantearte tus ideas. 

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