Con el Mar Rojo delante de ellos y los carruajes del Faraón detrás, Moisés dijo a los israelitas: "...No temáis; estad firmes y ved la salvación que el Señor os dará hoy, porque los egipcios que hoy habéis visto, no los volveréis a ver nunca más. El Señor peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos. Entonces el Señor dijo a Moisés: '---Di a los hijos de Israel que se marchen". Destacamos que Dios comunicó dos cosas al pueblo de Israel. Primero, que Él lucharía por ellos. Segundo, que deberían de avanzar a pesar del miedo. Cuando te enfrentas a lo desconocido, es normal tener miedo, pero es ahí cuando debes poner tu confianza y seguridad en Dios. Para que Él pueda cumplir con lo que te prometió, debes obedecer lo que te haya mandado a hacer.
¿Cómo te adaptas al cambio? De tres formas: 1) Céntrate en los beneficios que éste aporta a largo plazo en lugar de los inconvenientes inmediatos. 2) Sé sincero contigo con lo que realmente sientes cuando hay cambios y llévaselo a Dios en oración.3) Ten una actitud abierta a nuevas ideas y no dejes que influyan en ti personas de mentalidad rígida. Aférrate a este pasaje: "Ensancha el sitio de tu tienda y las cortinas de sus habitaciones sean extendidas; no seas apocada, alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda..." Dios no cambia, pero sí se mueve. Para triunfar, debes moverte con Él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario