sábado, 24 de febrero de 2024

Todo le pertenece al Señor (4)

                           En el tema del dinero, nos gusta pensar 'Me lo he ganado yo, así que es mío'. ¡Pues te equivocas! La Biblia dice: "Tuya es, oh Señor, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor, porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas..." y " Mía es la plata y mío es el oro, dice el Señor...." . Las riquezas son como el juego del Monopoly; si eres mejor que tus competidores, acabarás  con los títulos de propiedad de las viviendas más caras. ¿Pero sabes una cosa? Al final de la partida todos los participantes se levantan de la mesa y el dinero vuelve a la caja. Y si has sido demasiado agresivo, no les caerás bien a los otros jugadores.

                           He aquí unos versículos bíblicos aleccionadores: " Tú no te fijes en los que se hacen ricos y llenan sus casas con lujos, pues cuando se mueran no va a llevarse nada. Mientras estén con vida, tal vez se sientan contentos y haya quién les felicite por tener tanto dinero; pero a fin de cuentas no volverán a ver la luz; morirán como murieron sus padres. Puede alguien ser muy rico, y jamás imaginarse que al fin le espera la muerte como a cualquier animal". Dios es dueño de todo y nos da su riqueza con dos fines: 1) para disfrutarlo. 2) para invertirlo en cumplir Sus propósitos en la tierra. Cuando vivimos con esa actitud, el temor da paso a la fe en Dios.

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