miércoles, 18 de diciembre de 2024

Bendícelos

                                Cuando te hieren, tienes tres alternativas hacia los ofensores: a)  hacerles daño: b) evitarlos; c) orar por ellos y buscar la forma de bendecirlos. Pablo dijo: " Cuando se presenten las oportunidades ... hagamos el bien a toda las personas (no sólo es útil o provechoso para ellas sino  también lo que beneficia su progreso espiritual) Seamos bendición para todos". Estamos tan obsesionados con la forma  en que nos tratan los demás que no nos damos cuenta de cómo los tratamos a ellos. No queremos que se aprovechen de nosotros, sobre todo si hemos vivido malas experiencias. El temor y el pavor no solo nos hacen hipersensibles a todo lo que dicen y hacen los demás, sino que llegamos a malinterpretar sus intenciones y a verlos de forma negativa. 

                                Es muy fácil estar preocupado, pensando en que alguien te va a tratar mal  si eso ya ha sucedido antes. Para evitarlo es fundamental no pensar en ello. ¿Implica eso que la persona no tendrá que dar cuentas de su  acción contigo? No, la Biblia afirma "....Cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros....". Entrégale la situación a Dios---y no se la pidas de vuelta---. Luego sé de bendición para todos. En otras palabras, contempla pensamientos que te ayuden . Al hacerlo, no te fijarás en agravios personales. Además, tu actitud le permite a Dios actuar en el ofensor---y en ti---.                                 

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