Así como el culturista desarrolla sus músculos con las técnicas apropiadas de levantamiento de pesas, también tienes que aplicar las técnicas adecuadas para conseguir el resultado adecuado en la resolución de conflictos. Ningún atleta intenta levantar pesas pesadas o hacer ejercicio intenso sin hacer precalentamiento, al cual es crucial para la sesión posterior de ejercicio, puesto que minimiza el riesgo de lesiones y mejora la respuestas muscular. De la misma manera, prepararse para la confrontación es casi tan importante como el hecho en sí. Confrontar a alguien espontáneamente o sin preparación puede tener resultados desastrosos. La preparación te permite ver la situación con más claridad y no en medio de un momento de gran emotividad. Y lo más probable es que conduzca a un encuentro más efectivo.
Este es un buen momento para orar: "Señor , tú me has examinado y conocido....Has entendido desde lejos mis pensamientos....aún no está la palabra en mi lengua y yaq Tú....la sabes toda" Es importante que trates primero con tus emociones negativas, como el enojo o el resentimiento. Aunque te parezcan justificadas si no las "sueltas" en el poder del Espíritu Santo se convertirán en piedras de tropiezo para conseguir la armonía. Y también tienes que negarte a sucumbir al temor de enfrentar el problema, de lo contrario abandonarás todo deseo de iniciar la confrontación. Dios puede trabajar en ambas partes . Mientras preparas tu corazón Él puede preparar el corazón de la otra persona. "Engaño hay en el corazón de los que maquinan el mal, pero alegría en el de quienes aconsejan el bien".
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