Un catedrático iba en una ocasión al entierro de un conocido y se equivocó de funeraria. Allí yacía el cuerpo de un anciano, con la viuda como único acompañante. Se la veía tan sola q1ue se quedó para el servicio y luego la acompañó al cementerio. Después del entierro, cuando ya se iban le confesó a la señora que en realidad no conocía a su esposo. 'Ya me lo imaginé', respondió ella. "Yo no lo conozco a usted pero no importa. Nunca entenderá lo que esto significa para mi". Alguien escribe: "La disponibilidad es la fuerza más poderosa con la que podemos contribuir.... A veces desdeñamos a los tres amigos de Job, y con razón , por sus reacciones insensibles ante el sufrimiento de este. No obstante leamos otra vez lo que dice el relato: "Así permanecieron sentados con él en tierra durante siete días y siete noches, y ninguno le decía una palabra...." Esos fueron los momentos mas elocuentes que pasaron con el amigo.
"Sin quererlo me retraigo de la gente que sufre ¿ quién sabe si quieren hablar de su tribulación o no? ¿Querrán ser consolados o animados? ¿En qué les va a ayudar mi presencia? Mi mente da muchas vueltas y alberga muchos razonamientos; al final opto por lo peor de todo ; me quedo al margen.... Nadie responde con el nombre de un filósofo cuando le preguntas quién fue la persona que más le ayudó. Lo mas normal es que describan a alguien tranquilo, modesto y sin importancia que estuvo a su lado.... que escuchó más de lo que habló.... que no miró al reloj, que los abrazó y lloró con ellos.... Alguien que estuvo presente y e hizo lo que el afligido necesitaba, no lo que él/ella pensaba que iba a hacer. Así es como se ministra a los demás.
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