Dios ha colocado a personas a tu alcance que están dispuestas a ayudarte. Si no aceptas su ayuda, te frustrarás y ellas estarán insatisfechas porque no usas sus dones. Dios no te ha llamado a hacerlo todo, para todos y en toda situación posible. No puedes complacer a todo el mundo y estar en todas partes a la vez. Tú también tienes necesidades legítimas y cuando no están satisfechas sufres , así como las personas que te rodean. No hay nada malo en necesitar ayuda y pedirla. Puesto que los hijos de Israel querían que Moisés hiciera todo, este buscó complacerlos y estar en todo. Y así fue cómo llegó el agotamiento físico y emocional. Por eso su suegro le sugirió que delegase parte de su autoridad y dejase a otros que tomaran decisiones menos importantes, mientras él tomaba las grandes decisiones.. ¡Y funcionó !.
Moisés hizo lo que le sugirió Jetro y eso le permitió cumplir su tarea con éxito. Asimismo, los que estaban bajo su liderazgo pudieron sentirse también útiles y realizados- Fue una situación en donde todos ganaron y se concluyó el trabajo de manera adecuada. ¿Te quejas de que las personas demandan demasiado de ti y de que tienes demasiadas cosas que hacer? ¿Eres reacio a dejar que otros te ayuden porque no crees que nadie puede hacer el trabajo tan bien como tú? ¡Cuidado! La Escritura nos insta a " que (nadie) tenga más alto concepto de sí que el que debe de tener" Pide ayuda. Si lo haces llegarás más lejos y disfrutarás más de la vida.
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