Contemplemos algunas de las excusas que damos para no perseguir el sueño que Dios nos ha dado: Primera: Los sueños no se hacen realidad para las personas normales y corrientes. Los hermanos Wright querían volar . Winston Churchill imaginó una Europa libre . El doctor Martin Lutero King soñó con la igualdad racial. Pero no tienes que ser una figura prominente para tener un sueño. Las personas normales y corrientes viven vidas extraordinarias cuando siguen sus ilusiones. ¿Por qué decimos eso? Porque un sueño dado por Dios te motivará a hacer cambios importantes en tu vida. No solo cambiarás para poder alcanzar tu sueño, sino que al proseguirlo tu sueño se convierte en tu meta y en tu agente de cambio. Segunda excusa: "Si el sueño no es algo grandioso, no merece la pena seguirlo." ' El tamaño no determina la importancia. Tu sueño no tiene que ser grandioso, sólo mayor que ti mismo. Decía la Madre Teresa: No todos podemos hacer grandes cosas, pero todos podemos hacer pequeñas cosas con gran amor. Tercera excusa: 'Éste es un buen momento para seguir mi sueño' Para alcanzar tu ideal sólo necesitas dos permisos. el de Dios y el tuyo. En palabras de un novelista famoso: Nunca es demasiado tarde para ser lo que podrías haber sido'. Nunca encontrarás el momento perfecto para seguir tu sueño; Por lo tanto, empieza ya . Si no lo haces, el año que viene serás un año más viejo, y sin embargo no estará más cerca de su realización.
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