Cuando Jesús tenía doce años dijo: "...En los negocios de mi Padre me es necesario estar". Durante su ministerio reiteró: " Me es necesario hacer las obras del que me envió...." Y antes de morir "...He acabado la obra que me diste que hiciera". Jesús sabía cuáles eran el propósito y la meta primordial de su vida, y vivió de acuerdo a ellos. La pregunta es ¿Haces tú lo mismo? No puedes tenerlo todo. Debes identificar el propósito para el que has sido creado y mantenerlo presente en todo tiempo. Si lo haces, sabrás lo que hay que sacrificar y a qué tienes que entregarte. La única forma de mantener una clara escala de prioridades es saber muy bien quién eres y cuál es tu destino.
Todos tenemos que elegir . ¿Vas a elegir que te acerque a tu objetivo o que te aleje más de él? Si no sabes cual es el propósito de tu vida, no serás capaz de elegir el correcto. Las prioridades claras se derivan de una visión clara. En una reunión de pastores, alguien les dijo a los asistentes-' Una de las ironías del ministerio pastoral es que la persona que trabaja para Dios es a quien mas le cuesta encontrar tiempo para Él. Los padres de Jesús lo perdieron en la iglesia, pero no fueron los últimos en dejarlo allí...."Alguien expresó "Debemos estar comprometidos totalmente con Jesucristo, luego los unos con los otros en Jesús, y finalmente con la obra de Cristo en el mundo." La mejor manera de tener una buena escala de prioridades es hacer que la Palabra de Dios y la oración sean prioridades en tu vida.
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