Hay quienes piensan que Dios no está a favor de que tengamos dinero, o al menos no mucho. Pero la Biblia dice que Dios "proveerá y multiplicará.....para que seáis ricos en todo para toda generosidad". ¿Quieres un buen consejo? Involucra a Dios en tu economía y tenlo siempre presente. Se trata de un ámbito en el que puedes tener una relación estrecha con Él, pero para ello es necesario que lo invites a formar parte . Párate a pensar . ¿Alguna vez has oído a alguien orar así? 'Señor he retenido dinero Tuyo todos estos años mientras seguía mi propio plan . Como consecuencia, he acabado en este desastre económico. Pero sigo creyendo que mi plan puede funcionar, así que me las apañaré yo solito y Tú puedes dedicarte a ayudar a otro.
Nadie ora así. Cuando se rompe el saco, queremos que Dios entre en acción y por eso nos esforzamos en convencerlo para que venga a rescatarnos. Llegados a ese estado, nuestras oraciones son una llamada de socorro. ¡Ayúdame Señor! ¿Por favor, haz algo! ¡Lo que sea!. Hemos llegado al punto de estar dispuestos a reconocer que Él controla todo en cuanto a la economía . Ya no nos da vergüenza, pedirle que haga lo que siempre hemos sabido que es capaz de hacer , poner dinero aquí, o quitar presión financiera allá. ¿Y a ti que te impide pedirle a Dios que entre en acción ahora antes de que se rompa el saco? ¿No sería lógico predisponerte para recibir Su intervención divina tan pronto y tan a menudo como sea posible?.
No hay comentarios:
Publicar un comentario