Hay dos aspectos en los que nos parecemos a las ovejas: 1) Sin un pastor que nos guie, nos descarriamos y enredamos en cosas que nos dañan. Dios no tiene ninguna "Superoveja". La Biblia dice ; "Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino..." Como ovejas a veces somos obstinadas, y a menos que Dios intervenga , vagamos sin rumbo, eligiendo cosas que después nos perjudican. 2) La ovejas no son lo bastante inteligentes para esconder sus debilidades. De hecho, su disposición a ser lo que son es uno de sus puntos fuertes. Alguien comenta: "Solía pensar que los dones de Dios estaban en estanterías muy altas, y cuanto más crecíamos, más fácil nos resultaba alcanzarlos. Pero me he dado cuenta de que están en estanterías mas bajas y para alcanzarlas no hace falta ser cada vez mas altos, sino agacharnos cada vez mas bajo" En palabras de Salomón "Con los humildes está la sabiduría".
Puesto que Dios ya sabe todo acerca de ti, ¿Por qué tratar de aparentar? Además aquello que no quieras y enfrentar será lo que impida tu crecimiento y limite el que Dios te use-¡Es un precio a pagar demasiado alto! Dios ama la verdad y espera que seas sincero con Él, con los demás y contigo mismo. Escribe el apóstol Pablo: "Sigamos en todo momento la verdad, (en todas las cosas, hablando verdad, viviendo en la verdad)" y Santiago añade: "Confesaos vuestras ofensas unos a otros, para que seáis sanados ...." Todos tenemos nuestros puntos fuertes y puntos flacos. Pero cuando te entregas a Dios lo que eres (y lo que no eres) ´´El te bendecirá y usará, a pesar de tus debilidades.