Según estudios realizados , alrededor del cuarenta por ciento de las cosas por las que nos preocupamos nunca suceden. Otro treinta por ciento, son asuntos pasados por los que nada se puede hacer. Doce por ciento tienen que ver con otras personas y no nos incumben. Diez por ciento son problemas de salud, reales o imaginarias. Eso significa que solo un ocho por ciento de las cosas por las que nos preocupamos podrían suceder. Unos científicos de la Universidad de Yale han identificado el "gen de la preocupación". Pero insisten en que aunque los hayas heredado, si puedes curarte del mismo. Alguien dice que la preocupación no es más que el interés que se paga por los problemas antes de su fecha de vencimiento" , Y en la mayoría de los casos ni siquiera llega esa fecha. Piénsalo bien, cuando te preocupas, hay un noventa y dos por ciento de por ciento de posibilidades de que estés pagando interés en una deuda que no te pertenece. ¿No te parece absurdo?.
Ilustrémoslo con un ejemplo: el miedo a volar. Tendrías que tomar un vuelo todos los días durante diecinueve mil años para tener una gran posibilidad de un accidente aéreo. Y sin embargo el miedo a volar ocupa el sexto lugar entre las causas del temor a la muerte. Alguien apuntó que en la Biblia se encuentra trescientas sesenta y cinco exhortaciones a "no temer" una para cada día del mes . Cuando te preocupas, dudas de Dios y le das entrada a tu vida ala enemigo. ¿Cuánto tiempo llevas haciéndolo? ¿Cuándo lo vas a parar? Sabiendo que Abraham tenía que dejar su zona de comodidad y seguridad, Dios le dijo: "No temas Abram, yo soy tu escudo, y tu recompensa será muy grande ", Y hoy te está diciendo a ti lo mismo.
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