Dios le pidió a Abraham que hiciera algo muy difícil: ".....Vete de tu tierra de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que mostraré. Haré de ti una nación grande , te bendeciré, engrandeceré tu nombre y serás bendecido. Se fue Abraham como el Señor le dijo...." Si te da temor cambiar de trabajo, de casa o de lugar, afírmate en esta porción bíblica , porque como hijo redimido de Dios tienes derecho a la bendición de Abraham. Todos los temores responden a dos preguntas fundamentales. ¿Señor, me vas a proteger? Segunda: Señor, ¿ vas a proveer para mis necesidades? Con Abraham Dios respondió a las dos: "No temas, yo soy tu escudo, y tu recompensa será muy grande".
Las palabras "recompensa grande" se pueden interpretar como" Yo soy tu provisión constante e inagotable" ¡Maravilloso! No tienes que buscar a nadie más para que te proteja o supla lo que necesitas: ¡Dios se va a ocupar de ti! Fíjate en lo que sucedió a continuación: Dios entró en pacto con Abraham, diciéndole: "·A tu descendencia daré esta tierra......." Pero luego surgió un problema : "Y descendían aves de rapiña sobre el (sacrificio) pero Abram las ahuyentaba" Hay una enseñanza en esto, Aunque Dios haya prometido ocuparse de ti tendrás que ahuyentar los temores que Satanás tienda a colocar en tu mente. ¿Cómo lo haces? Permaneciendo firme en las promesas que Dios te ha dado en Su Palabra.
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